sábado, abril 15, 2006

Los Huevos de Don Ska: El Reencuentro

Maña por fin nos reuniremos nuevamente los Huevos de Don Ska… Héctor en la guitarra, Don Ska en el bajo, Luís en la batería y el H. TacvbaMeme en los teclados (por hay dicen que ese cabrón le sabe dar muy bien a las teclas… ¿pero quien sabe a las de quien?) en fin, ya en octubre del 2004 cuando pasé a formar parte de ese grupo de dos guitarras, una aguardentosa voz y una batería que parecían casuelazos, y ahí entre yo con los teclados, primer un Yamaha, y las primeras tocadas eran un desastre ya que siempre, ya pedo, me confundía con los botoncitos y en vez de echarle el órgano del reggae le echaba el acordeón, o luego iba el piano y entraba el órgano de iglesia, y por ejemplo en las cumbias en vez de echarle lo vientos acá bien fregones terminaba poniéndole la trompetita de circo. Y así eran las tocadas, lo raro es que en los ensayos (allá por el Toreo de Cuatro Caminos) sabatinos-dominicales nunca pasaba eso… traía la mata larga, me llegaba al hombro, luego me lo amarraba y parecía niña, y a veces lo dejaba suelto y hacía electrostática con la consola y nos dábamos semejantes toques que hasta miedo le teníamos. Ensayábamos en un cuarto de la azotea, en el cuarto piso, entre tablas, polines, aserrín, polvo, escobas, y ahí fue en donde empezaron a sonar los primeros acordes de nuestra música, influencias desde Grupo Cañaveral hasta Black Sabath, pasando por Led Zeppelín y tocábamos de todo. Empezamos a tocar en fiestas familiares y cosas por el estilo, ya fueron viniendo los escenarios. Compartimos escenario con Los Rude Boys, La Tremenda Korte y Salón Victoria, siendo los segundos gran fuente de inspiración por la amistad y por la forma de ver la música. Tocamos en Huixquilucan, en donde fue nuestro debut profesional en donde tuvimos el bien de abrir el evento, de ahí se desprendió el nombre de nuestro primer álbum: ¡Ya bájate cabrón! , ya que siendo por ahí de la cuarta canción un skin head que se encontraba entre la muchedumbre nos había gritado. El circo volador, y se quedo pendiente la gran tocada en el legendario Tianguis del Chopo, alternando con los Rude Boys. Así como también se quedo en la mesa una tocada a beneficio del chupe, denominado: Chupeton, en donde, unos conocidos del Héctor tendrían a bien en rentar una bodega y ahí tocaríamos alternando con las Ultrasónicas, un concurso de bandas, y tocadas en el Jardín Hidalgo de Azcapotzalco. Muchas cosas se quedaron pendiente, prendíamos en cualquier escenario en el que nos presentáramos, con el hecho de comentarles que una vez, en una tocada el organizador nos suspendió el evento por que la banda se estaba poniendo muy loca, y en otro evento el músico organizador nos corto la luz de tajo por que estábamos prendiendo mas que su grupo. Los malditos celos.
Nos separamos al tiempo después de que empezaron los problemas personales, a veces entre los integrantes y a veces cada quien por su lado, TacvbaMeme se puso a trabajar, se convirtió en Contador, Héctor se fue a la escuela, el Don retomó su vida normal, y Luís desapareció en el anonimato, tocando con otras bandas.
Un día una llamada inesperada hacía realidad lo que pocos pensarían posible, el primer reencuentro de los Huevos de Don Ska. Nos quedamos de ver un sábado temprano para ir por los instrumentos y por todo el equipo. Entraban en la camioneta: Un bombo, los tombs, la tarola, los platillos, los hit-hats, los bongoes, los atriles, los dos teclados (ya luego conseguí otro teclado y ya tocaba con dos. Parecía uno de los Temerarios) la guitarra, el bajo, los micrófonos, los bafles de 16 pulgadas, el Fender Twin, el Peavey para el bajo, la consola Peavey, y todo lo que fuera necesario para tocar, y así nos íbamos siempre de gira.
En esa ocasión la tocada iba a ser a dos cuadras de nuestro nuevo lugar de ensayo. Así es; nos “cambiaron” del Toreo a Aquiles Serdan, y ya tiempo después nos fuimos la Ampliación Petrolera.
No ensayamos, no nada, no calentamiento. Todos fríos, sin ensayo previo empezamos a tocar, primero amenizamos la fiesta con canciones tranquilas, la gente comía y parecía unos quince años comunes y corrientes. Nos sentamos a comer, chupamos infinidad de litros de Ron Bacardi, Solera y Añejo, y litros y litros de Chela, Corona en Caguama. Después de que tocamos la primera ronda, entraron los Rude Boys, y cuando terminaron a la sombra se hicieron ver unas siluetas que demostraban que la música (y el alcohol) unen a la gente: La Tremenda Korte se hacía presente.
Llego nuevamente nuestro turno, Moroko y los huevos tocamos Total y Tres Patines, al termino de estas, Rodolfo, un pionero del Rock and Roll en México canto con nosotros: Popotitos y Gloria (de los Rolling Stones) ya nosotros continuamos con nuestras canciones originales, y con los cobres para por fin terminar con nuestros mas grandes exitos: Yo no pierdo nada, y A beber Ron. Siendo esto por ahí de las doce de la noche, termino la tocada y seguímos chupando hasta el grado de perder la conciencia, la virginidad y hasta las carteras. Era el fin de un reencuentro anunciado, era el fin del ciclo de los Huevos de Don Ska: “Sabe que Don.. yo creo que nos vemos hasta diciembre o enero por que hay muchos compromisos” y ahí fue la despedida. Nunca nos volvimos a ver.
Entonces cuando el fin parecía inminente los teléfonos celulares y los convencionales sonaban a mas no poder: “Que pedo cabrón, que si le entras para el 15 ir a tocar, ya sabes namas la banda” “¿Va a ver chelas?” “¿Qué dice el Don? “¿Y el Luís?” “Pus por mi no hay pedo, namas es volver a aprenderme las canciones” “Pus va” “Pus va”

Así que a menos de unas horas del reencuentro (otra vez) las cosas ya están listas, todo para pegarle duro a los acordes y volver a los días de gloría en los cuales crecimos como músicos, amigos, y sobre todo como seres humanos, las experiencias se quedan en el recuerdo y al cabo de unos años, cuando ya estemos grandes, con nuestras vidas hechas, recordaremos en grupo, o individualmente, aquello que inicio un octubre del 2004, en la que éramos tres escuincles mensos, y un señor que abusaba y hasta de cargadores nos agarraba, y nos reiremos, y diremos, “Que buenos tiempos aquellos” y sonreiremos al horizonte y tomaremos nuevamente nuestros teléfonos y los haremos sonar, para que nuevamente ya grandes, ya con hijos, ya con vidas, nuevamente, nuevamente nos volvamos a juntar, y con las ganas de ayer, el día de mañana haremos sonar los acordes que el día de hoy disfrutamos tanto.

Saludos

TacvbaMeme


2 comentarios:

mox dijo...

Felicidades!!! super chingona la tocada, un excelente grupo, y un excelente tecladista (y si q tocas bien las teclas, mmmmm!!!) jejeje.

Saludos a todos los del grupo: Don Ska por ser bien chido ( q logro q me volviera a fracturar la cadera con sus cumbias y su ska), a Luis q toca great su bateria ( x llevar a su vieja y a Ale con las cuales me encanto chismear), al Héctor por poner su casa, su comida y su bebida ( y por tener a una perrita preciosa q es la Buzzy (y por prestarnos el baño del pecado =p)) y en especial con mucho amor a Tacvbameme q lo amo!!!!!!!! y q luego me convence d cosas raras jejeje, (gracias por cuidarme mucho como siempre)....

Chidisimo el reencuentro

Licenciada dijo...

deberías de subir unas canciones de tu grupo

La Z, salvajemente grupera!